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miércoles, 23 de enero de 2019

Microrrelato/ story



Las ramas del árbol eran como unas terribles garras delgadas y huesudas, que se aferraban a la noche, fría y sin estrellas. 

The branches of the tree were like terrible thin, bony claws, clinging to the night, cold and without stars.



Amalia N.Sánchez Valle

viernes, 11 de enero de 2019

Poema del acantilado / Cliff poem




El corazón es frágil;
La nieve cae, lenta y cadenciosa,
sobre mis cabellos.
Mis mejillas, enrojecidas,
se bañan de lágrimas
viendo a las aves marchar…
Contemplo el mar,
desde mi atalaya,
con la mente encerrada
en un bosque de sueños,
en busca de una mirada,
de un alma afín,
del latido acompasado
de un corazón…
Nada, sino el viento
acariciando mi pelo
y el rugido del mar,
me hacen sentir viva.
No importan las lágrimas,
pues limpian el alma,
por muy oscura que parezca
en la larga y negra noche.
Puedo contemplarlo todo,
desde mi acantilado
y decir adiós a las aves,
como he dicho adiós,
a tantos sueños…



The heart is fragile;
The snow falls,
slow and rhythmic,
on my hair.
My cheeks, reddened,
they bathe with tears
watching the birds go ...
I contemplate the sea,
from my watchtower,
with the trapped mind
in a forest of dreams,
looking for your eyes,
a related soul to mine,
the rhythmic beat of a heart ...
Nothing, but the wind
stroking my hair
and the roar of the sea,
They make me feel alive.
Tears do not matter,
they cleanse the soul,
very dark as it may seem
in the long black night.
I can contemplate everything,
from my cliff
and say goodbye
to the birds,
as I said goodbye,
to so many dreams...



Amalia N. Sánchez

sábado, 17 de noviembre de 2018

De anhelos y estrellas / Of wishes and stars (poema)






Cuando la brisa se adueña de la noche, 

la quietud y las estrellas

son testigos de mis pensamientos,

de los sueños incumplidos

de todo lo que anhelo

y nunca llega...

Ni la luna ni las estrellas 

pueden hacer que se cumplan 

las esperanzas que habitan en mi corazón.





When the breeze takes over the night,
the stillness and the stars
they are witnesses of my thoughts,
of unfulfilled dreams
of all that I long for
and it never arrives ...
Neither the moon nor the stars
they can make them meet
the hopes that inhabit my heart



Amalia N. Sánchez Valle

jueves, 23 de agosto de 2018

Ese niño de grandes ojos castaños



Ese niño de grandes ojos castaños, que creció delgadito, lejos de su casa, es el mismo que me ha enseñado a mirar el cielo en las noches de verano, se ha vuelto loco intentando explicarme las matemáticas y me ha visto crecer. Mis gestos, tan parecidos a los suyos, me recuerdan que la genética es caprichosa y he heredado muchas cosas de él; actitudes, intereses... Me ha dado una carrera, me ha apoyado en todo y yo me siento orgullosa de él. Con sus luces y sus sombras, sus sueños, sus apegos, su voz inconfundible y todo lo que le define como persona. 








Amalia N. Sánchez Valle

jueves, 9 de agosto de 2018

Hija de Orfeo (poema)




Hija de Orfeo, 
poderosa o delicada, 
la música devora tu alma, 
como un aguacero
que te cala hasta los huesos...
Te posee lentamente,
desde unas notas sutiles 
hasta un crescendo glorioso, 
acariciando tu piel 
con manos invisibles.
Tu mente vuela 
hasta la cumbre de una montaña, 
o a los brazos del ser amado; 
te transporta a otro tiempo, 
flotando en el aire, 
como las hojas de los árboles, 
movidos por el viento. 
Primero llegaste tú
y te apropiaste de mí, 
de mi alma y mi voz, 
con un abrazo invisible 
que traspasó todo mi ser... 



Amalia N. Sánchez Valle



lunes, 6 de agosto de 2018

Evolución (poema)










Bailando con el viento,
con las sombras
y los luceros,
recreando batallas pasadas
crezco como mujer;
guerrera y artista,
fuerte y frágil,
controlando mi vida...
Fiel a mí misma,
a mis sueños
que me han impulsado
a ser mejor,
con mis miedos y fracasos,
tan imperfecta como todos;
me perdono,
por fin...


Amalia N. Sánchez

jueves, 2 de agosto de 2018

Espíritus de la noche




Shhh... los espíritus de la noche han salido de su escondite; se desperezan lentamente y caminan bajo la luz de las estrellas, cantando con voz queda las historias de les enseñaron sus padres, de reyes y caballeros, de hechiceras y sacerdotisas, danzando alrededor de un círculo de piedra. Es la hora de los invisibles, de los fuegos fatuos, del crujido de una rama en el bosque, de los ojos brillantes de un búho... La brisa nocturna lanza hechizos sobre los tejados y baila con los árboles una danza sin fin mientras los sueños se apoderan de los durmientes. La noche lo cubre todo con su manto de oscuridad y estrellas; es la reina de los soñadores y de los poetas, cómplice de los amantes, seductora, altiva y poderosa.  

Amalia N.