Y digo yo, ¿Qué he hecho para merecer este dolor de cabeza? Tengo que seguir escribiendo mi novela, y no estoy, no estoy... y tengo que estar, porque me están pidiendo que la termine. Tengo que seguir, y no me encuentro a mí misma. ¿Será el calor? Yo creo que sí, que no puede ser bueno, y menos para alguien como yo, que se iría a Noruega de cabeza o un lugar parecido. No me gusta el sol, ni sudar, ni meterme en el metro y notar el olor a humanidad que te pega como una bofetada en las narices.
Seguro que esta tarde me voy a pasear. Me relaja, me distrae de mí misma, me hace olvidar el verano tan desastroso que estoy viviendo. Espero que en la librería encuentren el Mabinogion, aunque con lo raro que es de encontrar, no se yo... Bueno, cruzaré los dedos, y si hay suerte, sérá genial. Por cierto, uno de los chicos de la librería me recordaba mucho a alguien que me gustaba hace tiempo. Qué cosas...
Esta noche me he preguntado varias veces por qué él dejó de quererme. De vez en cuando me da por ahí... Me han dicho que estoy haciendo el duelo, y que me iré acostumbrando. Y será verdad, seguro que sí, pero en estos momentos me fastidia terriblemente pensar que nadie está enamorado de mí. Podría coger el libro de Veinte poemas de amor y una canción desesperada, y leérmelo enterito, y no sería la primera vez que lo hago. Y podría adaptar a mí una frase que me sobrecoge, y decir yo ahora que en noches como esta le tuve entre mis brazos. Es el amor perdido; me doy cuenta que ya no le tengo, y lo asumo, y sueño con encontrar en alguna parte a un espíritu parecido al mío.
No sé si es por la hora (madre mía, qué tarde, no me había dado cuenta...), o porque mi novela me tiene demasiado enfrascada en las letras, pero hoy me siento muy cansada. Soñaré con que aparece él, ese hombre capaz de entender a una escritora complicada, como yo, y que hace algo impulsivo. Eso me encanta. Estoy harta de ser solo yo la impulsiva. Mañana seguiré escribiendo mi novela, seguiré enfrascada en mis personajes, y como siempre, soñaré con que me encuentro en un círculo de piedras, envuelta por la niebla, esperándole a él, quien quiera que sea...
P.D. Esto es exáctamente lo que me hace parecer rara a mi familia, que a estas horas se me ocurra esperar al hombre maravilloso en un círculo de piedras, envuelta en la niebla. Pero bueno, siempre tiene que haber alguien raro, y esa soy yo. Me gusta la niebla...
Ya hace tiempo os hablé de la música klezmer, de los judíos askenazies, de la zona de Europa Oriental, creada basándose en las Escrituras, como manera de celebración.
El grupo Kroke hace música klezmer pero la mezcla con sonidos sefaríes, jazz, música clásica, etc. En su disco Trio, hay melodías tradicionales, como la titulada Hava Naguila, que es la primera de las dos que he puesto.
Hoy traigo la música de un compositor japonés maravilloso, Ryuichi Sakamoto. Espero que os guste...
Este video es de la banda sonora de Feliz Navidad Mr. Lawrence, interpretada por él al piano. Es la misma versión que escucho cuando paseo y me encanta...
Este es el primer poema que me animé a escribir, después de dedicarme durante años a escribir solo prosa. Fue como si se abriera una puerta y a partir de ahí he seguido escribiendo poemas. Tiene un año y pico. Espero que os guste.
Esta es una canción que escucho muchísimo, entre otras de Led Zeppelin. De hecho, cada vez que la oigo, se me queda, y me paso todo el día canturreándola.
La peculiaridad de Battle of Evermore es que es una canción para guitarra y mandolina y apareció en el disco llamado Led Zeppelin IV, de 1971. La música la compuso Jimmy Page con una mandolina, y la letra es de Robert Plant, que se inspiró en el folclore escocés. La idea era que fuera cantada a dos voces, siendo una de ellas el narrador. Ese papel se lo reservó Plant, y la otra voz la grabó una cantante llamada Sandy Denny, que pertenecía a un grupo folk llamado Fairport Convention.
Posteriormente, en conciertos, la parte de sandy Denny ha sido cantada por John Paul Jones, y últimamente por la cantante Alison Krauss.
Aquí os dejo un video con la canción.
Y la letra...
Queen of Light took her bow And then she turned to go, The Prince of Peace embraced the gloom And walked the night alone. Oh, dance in the dark of night, Sing to the morn - ing light. The dark Lord rides in force tonight And time will tell us all. Oh, throw down your plow and hoe, Rest not to lock your homes. Side by side we wait the might Of the darkest of them all. I hear the horses' thunder Down in the valley blow, I'm waiting for the angels of Avalon, Waiting for the eastern glow. The apples of the valley hold, The seas of happiness, The ground is rich from tender care, Repay, do not forget, no, no. Oh,-------dance in the dark of night, sing to the morning light. The apples turn to brown and black, The tyrant's face is red. Oh the war is common cry, Pick up you swords and fly. The sky is filled with good and bad That mortals never know. Oh, well, the night is long, The beads of time pass slow, Tired eyes on the sunrise, Waiting for the eastern glow. The pain of war cannot exceed The woe of aftermath, The drums will shake the castle wall, The ring wraiths ride in black, Ride on. Sing as you raise your bow, Shoot straighter than before. No comfort has the fire at night That lights the face so cold. Oh dance in the dark of night, Sing to the mornin' light. The magic runes are writ in gold To bring the balance back, Bring it back. At last the sun is shining, The clouds of blue roll by, With flames from the dragon of darkness The sunlight blinds his eyes.
Con este título me refiero a una librería que descubrí la semana pasada, paseando por Tribunal. La verdad es que soy muy despistada y no la había visto nunca, y estuve a punto de pasar de largo, pero miré y me topé con la puerta. Así que decidí entrar en La Clandestina.
Y lo que me encontré fue una librería en la que les gusta cuidar a los lectores, con libros muy bien seleccionados. No es una librería llena de best sellers de moda, sino libros maravillosos, como el que me compré yo, Niebla, de Unamuno. Esta mañana volví, para hacer una foto de la puerta y estuve hablando con uno de sus dueños y me estuvo contando la idea con la que la habían abierto. Más que el negocio, lo que les ha movido a arriesgarse en el mundo de las librerías pequeñas es la idea dedicarse a algo que les gusta, la literatura. Eso a mí me parece fenomenal. Así que si estáis en Madrid y queréis entrar en esta librería, está en la Calle de la Palma, en el nº 49.