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viernes, 6 de junio de 2014

Espíritu Golondrina (Poema)




Tu espíritu vuela
como una golondrina;
se eleva hasta el cielo
y acaricia el éter,
con sus alas...
Te quedas en mis recuerdos,
en las imágenes del pasado
que atesoro.
Y te alejas,
revoloteando entre las nubes,
regalando besos desde lejos
a quienes nos quedamos aquí,
mirando hacia el cielo.
Habitas en los rayos del sol,
derramando caricias de luz
y vuelves a ser joven
para ser el rostro en el retrato,
la sonrisa congelada en el tiempo
y el eco de una voz
que nunca volverá a sonar...
Dices adiós,
y te vas volando,
como una golondrina.


Amalia Noemí

viernes, 9 de mayo de 2014

Dolores II (Poema)





Nadie se va del todo,
mientras permanezca en el recuerdo; 
unas huellas 
en la arena de mi memoria
me llevan a ti, 
a revisar las imágenes 
en blanco y negro
del pasado... 
Voz inconfundible, 
engalanada como te gustaba, 
juventud perdida
en años de guerra.
Tu alma voló hace tiempo; 
se escapó aleteando 
como una mariposa hacia la luz
y yo perdida, 
buscando las palabras
que me atenazaban...
Mente confusa, 
incapaz de abandonar
la burbuja que me cobijaba. 
Y te fuiste volando, 
hacia el país de los recuerdos, 
convertida tu alma
en una mariposa invisible, 
que se despedía de nosotros, 
silenciosa...


Amalia N. 

miércoles, 20 de marzo de 2013

Recuerdos de antaño

Éramos dos niñas de capital, conociendo el pueblo de nuestro padre, cada verano. Tu voz, casi de niña, pronunciaba palabras que aprendí a entender, con los años. Nos llevabas de la mano por el pueblo y nosotras descubríamos las tradiciones de tu tierra, que poco a poco se fue haciendo un poco nuestra, aunque éramos las de Madrid, correteando por las calles empedradas, de aceras minúsculas. No a todo el mundo le gustaba la gente de fuera, y eso era triste. Pero eso no nos quitó el cariño por el lugar en el que nació nuestro padre. Eras una abuela con claroscuros, como cualquier ser humano, pero te recuerdo cantando el himno de Valencia, en unas fiestas, hace muchos años. Y hoy, un día después de San José, me ha parecido verte, desde mi baja estatura de entonces, cantando, emocionada. Y te he echado de menos. 






Amalia N. Sánchez Valle, conocida como Noemí Valle

jueves, 7 de junio de 2012

Para Dolores (poema)



Tus pasos se alejaron
y te vi marcharte;
ahora que ya no estás,
busco tus recuerdos,
como una nieta
que fue demasiado tonta...
Perdí el tiempo
no queriendo entenderte
y rechazando tu herencia,
retazos de recuerdos
que me contaste,
una vez.
Y los atesoro,
deseando que te fueras en paz,
junto a quienes amaste.
Tu sonrisa
se ha quedado congelada
en el tiempo de mi niñez,
en las fotos que ahora contemplo,
recordando tu voz
y tu forma de caminar,
por las calles del pueblo.
Te has ido,
pero aún sigues en mí,
como una herencia
de algunos gestos tuyos
en el rostro de mi padre.




Noemí Valle

martes, 7 de febrero de 2012

Estatua (poema)



Soy una estatua escondida
en lo más oscuro del bosque;
un día huí del monstruo
que moraba en mí
y me escondí del sol,
del viento que danzaba,
juguetón,
entre los árboles
y de mis semejantes,
cerrando los ojos,
durmiendo a la sombra;
dejé que el liquen invadiera mi rostro
y el resto de mí se cubrió de hiedra...
Dormí y soñé,
reviví el pasado,
llorando y aferrándome
a mi yo de entonces,
por miedo a reconocer los errores
y pasaron las estaciones;
llovió sobre mi piel pétrea,
sin que yo abandonara mi escondite
y nada logró despertarme,
ni siquiera los pájaros,
picoteando sobre mí...
No quería despertar
y enfrentarme de nuevo
a mi yo más oscuro,
encontrar el rostro terrible
de alguien que odia.
Y no quise salir de mi bosque,
convertir la piedra
de nuevo en carne,
por miedo a sentir.
Un ser dormido,
que luchaba por seguir así...
Y un día desperté,
sin quererlo,
descubriendo las verdades
de tu yo,
y te fuiste,
para siempre...
Y dejé de ser la estatua perdida,
sintiendo el dolor en las entrañas,
para no dormir,
escondida en el bosque,
nunca más.





Noemí Valle

jueves, 27 de octubre de 2011

Doloretes (poema)










Eras la voz aniñada
que me llamaba,
temblorosa,
y los andares de pasitos cortos
en el suelo empedrado
de la plaza del pueblo.
La mujer que se perfumaba
antes de salir
y se miraba al espejo.
Los años te hicieron coqueta
cuando tu pelo se cubrió de canas
como si antes,
en tu juventud,
no hubieras tenido derecho
a los labios rojos,
a la apariencia de mujer pizpireta,
a esas alhajas que te gustaba lucir...
Ahora miro tu foto
y encuentro esa sonrisa
que antes no era capaz de ver;
te conviertes, de pronto,
en una joven enamoradiza,
anhelando cariño,
con la incertidumbre
de lo que te traería el futuro...
Humana,
con las luces y las sombras
y el corazón henchido de sentimientos,
despidiendo, tan joven,
a quien se fue para siempre de tu lado.
Viviste tu vida
y ahora yo te traigo a mis recuerdos,
y te devuelvo,
de alguna forma,
a este mundo...


Noemí Valle


Poema dedicado a mi abuela paterna, a mis padres y a mi hermana.

martes, 18 de octubre de 2011

Foto fija de una tarde de otoño (poema)



Recuerdos borrosos,
que se escurren
con las gotas de lluvia
en una tarde de otoño...
Creí saberlo todo
y no supe leer las lágrimas
que no derramabas
cuando mirabas al pasado.
Esos días no volverían
y lo sabías de sobra...
Ahora miro por la ventana
y te busco a ti,
como tú buscaste a quienes se fueron,
muchos años atrás.
La lluvia cae en mi alma,
en mis entrañas;
un frío recorre mis miembros
como un río de hielo,
y busco el abrigo de tus besos,
las tardes de mi niñez,
las fotos en blanco y negro,
como una tabla de salvación.
Las hojas caen,
un año más,
y seguirás siendo ese rostro
que sonríe en una foto,
y te mantendré así,
en mi memoria...



Noemí Valle

lunes, 9 de mayo de 2011

Para mi abuela (poema)

Candle Pictures, Images and Photos

Aquel día no pude llorar...

no me creía que te hubieras ido.

El frío me cubre los huesos

como una manta que pesa mucho

y lloro por tu partida,

hace un año.

Nunca supe conocerte,

hasta que fue muy tarde

y cuánto me arrepiento,

abuela,

de no haberte escuchado.

Lloro por haber perdido el tiempo,

por las horas de dolor,

y sobre todo,

lloro porque te quería,

y te fuiste...

Si puedes,

perdona a tu nieta

y arranca de mi corazón la congoja,

para volver a ser niña,

cuando iba cogida de tu mano.

Quiero recorrer los laberintos del tiempo,

para escuchar tu voz de nuevo

y darte un beso,

antes de dormir...




Noemí Valle


Dedicado a mi abuela, que murió hace un año, y a todos aquellos que son importantes para mí.

lunes, 2 de mayo de 2011

Las estrellas están ciegas (poema)



Cae la noche eterna sobre una tumba sin flores;

las lágrimas aún no se han secado,

ni la memoria se rinde...

me niego a enterrarte en mis recuerdos

y no encuentro la paz.

No hay paz en quien ha visto caer la venda de sus ojos,

demasiado tarde,

tarde, tarde...

Y qué importa lo que yo quiera,

cuando hay cosas que ya no podrán cambiar.

Bajo esa noche eterna,

los árboles ya no se mecen con el viento

las estrellas están ciegas

y las tumbas permanecen tristes,

sin flores,

lápidas frías que se tragan los lamentos,

como mi llanto,

que se confunde con el aire,

y se va flotando hacia ti...



Noemí Valle

jueves, 3 de marzo de 2011

Noche y recuerdos (poema)




Intento nadar hacia las estrellas,

y me hundo en la nada,

en un agujero negro

que fagocita mi corazón.

Fotos de instantes se mezclan en mi mente,

tiran de mí hacia abajo,

para hundirme de nuevo,

en un pulso que me echo a mí misma

y que siempre pierdo yo...

Ahí están mis malos sentimientos,

convertidos en una bola gigante

que logró aplastarme una vez.

Vendrá un nuevo día

y una nueva noche;

los silbidos del viento me traerán recuerdos,

voces del pasado,

mientras busco las estrellas

desde mi ventana.

Y hablaré de nuevo contigo,

como cuando contemplo tu foto,

esperando que desde donde estás,

sepas que ya no huyo de ti,

de la herencia que me diste,

de lo que me enseñaste en la infancia.

Mira esa estrella,

murió hace mucho tiempo,

y aún vemos su luz...

Como ahora yo te veo a ti.



Noemí Valle